Año Miguel de Santiago
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San Agustín entre la sangre de Cristo y la leche de la Virgen
Museo Miguel de Santiago – Convento San Agustín
Quito – Ecuador
La trayectoria del pintor Miguel de Santiago, como la de otros artistas notables a lo largo de la historia, ha estado envuelta en leyendas sobre su vida y las relaciones con sus discípulos. Estas historias han ido formando en el imaginario colectivo ecuatoriano, una idea sobre el pintor alejada de la realidad, donde se lo ha mostrado como un hombre pendenciero, de carácter iracundo y violento. Así mismo, no han sido pocas las atribuciones de autorretratos con rasgos europeizados a partir de personajes sacados de sus propias obras, completamente alejados de la apariencia real del pintor indígena quiteño. Estas historias han contribuido a crear una imagen falsa, que no concuerda con su carácter ni con su aspecto físico.
Por otro lado, numerosas investigaciones desde la historia del arte han abordado aspectos tales como su vida, sus relaciones con otros artistas quiteños, su trayectoria artística, las fuentes grabadas utilizadas, los comitentes y donantes que costearon la realización de sus obras, los integrantes del obrador que mantuvo hasta su fallecimiento, los contratos suscritos para adquisición de bienes y su testamento. Sin embargo, es a la luz de las investigaciones que han involucrado disciplinas de las ciencias experimentales realizadas por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, que se ha profundizado en el conocimiento de la materialidad de sus obras y de su evolución pictórica.
En este contexto, se da la nominación del “Año Miguel de Santiago”, dedicado a la difusión de los resultados alcanzados en la investigación de su vida y obra, con el propósito de poner en valor su imagen, como el maestro pintor capaz de mantener por más de cincuenta años un obrador que satisfizo con éxito los encargos de las órdenes religiosas y de las élites civiles, no solamente de Quito sino de territorios vecinos como Colombia, Perú y Chile; y que además, influenció en gran medida en las transformaciones estilísticas, tecnológicas y de contenido de la pintura quiteña, implantando un estilo propio, más libre, más creativo y más técnico.
La Inmaculada Eucarística
Museo Pedro Gocial – Convento de San Francisco
Quito – Ecuador
Excelente contenido …!!! Me gustaría conocer si tienen más información respecto a este tema.